El geocientífico norteamericano Stephen Meyers, de la Universidad de Wisconsin (EUA), no descarta la idea de que la Tierra y Marte puedan colisionar dentro de 1.000 millones de años.

 
Tras una pormenorizada investigación, Stephen Meyers y sus colegas llegaron a la conclusión de que el sistema solar es 'caótico'.

Cuando  se menciona el aspecto aleatorio, se refiere al significado matemático de la palabra, según el cual el futuro de un sistema integrado depende estrictamente de las condiciones iniciales.

Por lo tanto, los cambios aparentemente aleatorios en las órbitas de los planetas pueden ocurrir debido a la interacción gravitacional, apenas perceptible, entre los objetos en el sistema solar.

Esto también se conoce como 'efecto mariposa'. Es precisamente este fenómeno al que nos referimos. La idea alude a que la batida de alas de una mariposa que vuela por el océano Índico puede tener influencia en las condiciones climáticas de Norteamérica una semana después. 

 
El equipo de Meyers examinó rocas en Colorado. Las rocas se componen de capas sedimentarias, lo cual evidencia que el cambio climático se debe a variaciones en la cantidad de luz solar que entra en el planeta. Según los científicos, este resultado se produce a causa de los cambios en la órbita de la Tierra.

En los últimos 50 millones de años, la órbita de la Tierra cambia un poco en su forma cada 2,4 millones de años. Esto influye claramente en el cambio climático. El estudio de las rocas en Colorado ha permitido a los especialistas determinar que, hace 85 millones de años, el cambio ocurría cada 1,2 millones de años. Esto se debe a la interacción de la Tierra con Marte, y podría causar un esperado sistema caótico, según los investigadores.

De acuerdo con Meyers, una de las posibles consecuencias de este sistema sería la colisión de Marte con la Tierra. Sin embargo, el geofísico especificó que la probabilidad de este resultado es extremadamente baja.

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En 5 años los habitantes de la Tierra podrán ser testigos del nacimiento de un cuerpo celeste tras el choque de dos estrellas. El hecho ocurrió en el siglo III d.C. como resultado de la colisión de dis estrellas, identificadas bajo el código 'KIC 9832227', pero la luz producida tras su choque tardará en llegar a la Tierra unos 1.800 años.

La estrella 'recién nacida' será visible en el año 2022 en la constelación de Cygnus. El impacto luminoso puede ser tan fuerte, que la estrella puede convertirse en uno de los objetos más brillantes en el cielo nocturno por unos días.

El autor principal de la investigación, afirma que pronósticos de este tipo "nunca se han hecho antes". A su vez el investigador, una vez cumplido su augurio, será el primero en predecir  la colisión de estrellas antes de que su luz alcance la Tierra.

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