No basta traficar con los caparazones de tortuga, cuernos de rinoceronte, colmillos de elefante o escamas de pangolín. La ciudad de Hong Kong (China), es un punto clave en el tránsito mundial de mercancías -legal e ilegal- de especies raras y en peligro de extinción.

Ahora, un estudio llevado a cabo por la Universidad de Hong Kong ha puesto el acento en los hipopótamos, un gran mamífero que ya fue calificado como vulnerable en el año 2006.

Desde el año 1975, Hong Kong ha recibido el 90% del comercio internacional de dientes de hipopótamos, lo que equivale a unos 700.000 kilos de este producto. Utilizado para hacer pendientes o pulseras, este material no es tan codiciado como el marfil pero poco a poco se ha vuelto cada vez más popular en los últimos años. Esto pone a los hipopótamos en grave riesgo después de años y años de explotación, sin que los países de origen hayan rendido cuentas a nadie.

Se estima que el 75% de los dientes de Hipopótamos provienen de Uganda y Tanzania, países que forman parte de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Definitivamente los propios países deben poner un freno a la importación de animales en peligro de extinción, tal y como los hipopótamos, una especie que de seguir disminuyendo al ritmo del 30% cada 30 años, podría llegar a desaparecer en no más de un siglo.

Oscar Morales // Twitter: @Oscar_MMorales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *